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Conmemorando un año más el Día Nacional contra la ESCNNA ¿Cuánto hemos avanzado?
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Fecha: 18 de mayo de 2015
Para efectivamente avanzar en el enfrentamiento de la Explotación Sexual Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes (ESCNNA) en nuestro país, es indispensable respaldar las acciones en una estructura institucional y legal que garantice una mirada integral y protectora. Asumir que esta problemática multicausal, debe ser abordada comprometidamente por todas las instituciones y organismos, estatales y no gubernamentales, por la sociedad en su conjunto, todas y todos somos necesarios. Las niñas, niños y adolescentes víctimas y sobrevivientes, que han sido permanentemente transgredidos en sus derechos, lo requieren hoy.  

por Denisse Araya, directora ONG Raíces.

Denisse Araya Castelli - Directora de ONG Raíces
Hoy, 18 de mayo, conmemoramos el Día Nacional contra la Explotación Sexual Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes, (ESCNNA). 

Sin duda alguna, la violencia sexual es una de las agresiones más devastadoras que puede ejercer un adulto hacia una niña o niño. Entre ellas, la explotación sexual comercial de niñas/os y adolescentes, en sus diversas manifestaciones, es uno de las más extremos abusos de poder a los derechos humanos fundamentales de niñas/os, dado que se sustenta sobre una concepción (compartida por el entorno tolerante, el explotador y la indefensión de la propia víctima) de que la niña/o y adolescente puede ser reducido a la calidad de mercancía, a un bien de intercambio.  En las historia de vida de aquellas/os niñas/os sobrevivientes de esta violenta agresión, la única vivencia constante desde su más tierna infancia, es el desamor y la violación a sus derechos consagrados. 

Chile ha adherido a todas las Declaraciones Oficiales y a los llamados a la Acción de los tres Congresos Mundiales contra la ESCNNA (Estocolmo, 1996; Yokohama, 2001 y Brasil, 2008), comprometiéndose junto a los diversos estados, organizaciones internacionales, organizaciones no gubernamentales, instituciones de derechos humanos, representantes del sector privado, líderes religiosos, parlamentarios/as, académicos/as, y representantes de niñas, niños y adolescentes, a seguir avanzando en el enfrentamiento de la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes. Especial relevancia tiene la Declaración oficial del último Congreso en Río de Janeiro, donde 137 gobiernos y las organizaciones participantes se comprometieron a seguir enfrentando la ESCNNA desde los estándares que establecen los tratados internacionales, considerando las razones estructurales que permiten esta vulneración, compartiendo las investigaciones que se realicen, potenciando los mecanismos de cooperación internacional y de participación de niñas/os y adolescentes, desarrollando indicadores de seguimiento de las políticas públicas.

Si bien no desmerecemos los avances que han existido en nuestro país, aún nos queda muchísimo camino que recorrer para responder a los compromisos mencionados.

Así lo confirman los datos recabados para el Informe de Monitoreo de la ESCNNA Chile 2014, elaborado por ECPAT* International, ONG Raíces y ONG Paicabi (ambas representantes de ECPAT, Chile), que da cuenta de los avances y debilidades en la problemática.  

Chile es uno de los países que ha dado muestras de mayor crecimiento económico en la región, siendo uno de los logros consignados, el avance en la superación de la pobreza. Sin embargo, es también uno de los países más desiguales de la región.  La desagregación de datos demuestra que las niñas, niños y adolescentes son el grupo más golpeado por la pobreza. A su vez, existen brechas importantes en el acceso de este sector de la población a los servicios fundamentales: la educación y la salud. La segregación que caracteriza al país se hace evidente en las diferencias en la calidad de la educación. El sistema de salud pública sigue mostrando deficiencias importantes en la atención, evidenciando las dificultades que acarrea ser uno de los sistemas más privatizados del mundo.

Asimismo, no contamos aún con un marco legal e institucional que aborde, de manera integral, la protección de los niños, niñas y adolescentes en todos los ámbitos. Se mantiene una Ley de Menores (1967) que obedece a la lógica de “situación irregular” muy lejos de la mirada de la niña/o como sujetos de derechos. En este sentido, las organizaciones de niñez y adolescencia de la sociedad civil, estamos confiadas y también expectantes ante el trabajo que desarrolla el Consejo Nacional de la Infancia, organismo que tiene asignado formular una política nacional de infancia, coordinar los distintos ministerios y servicios públicos  y levantar la propuesta de ley de Garantía, que según palabras de la Presidenta de la República, Michele Bachelet (27 abril, 2015), será presentada en el mes de agosto 2015, incluyendo la figura del Defensor de la Niñez. Esperamos que este avance legislativo de muestras evidentes de que niñas y niños son  auténticos sujetos de derechos y establezca la creación de una institucionalidad acorde con los desafíos que impone la Convención de los Derechos del Niño.

Respecto a la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes, esta sigue siendo una problemática invisibilizada en el país, siendo cada vez más importante ampliar conocimientos sobre la ESCNNA hasta el momento, este quehacer ha sido liderado básicamente por Organizaciones Internacionales y ONGs mediante estudios cualitativos. La cifra de niños, niñas y adolescentes de que se dispone (3.719), es de hace más de diez años, y las características mediante las cuales esta violencia se manifiesta han variado sustantivamente. Especialmente relevante es estudiar más a fondo la trata de niños, niñas y adolescentes y la explotación sexual en el ámbito del turismo. 

En el 2012 se actualizó el 1° Marco para la Acción contra la ESCNNA (2012-2014), distintos Ministerios y organizaciones de la sociedad civil plasmaron sus compromisos de avance en el enfrentamiento de esta vulneración. Este 2° Marco ha sido sujeto a una evaluación constante por parte del Ministerio de Justicia y cuenta como contraparte permanente con una mesa de trabajo, Observatorio Nacional de ESCNNA, liderada por Sename y conformada por  organizaciones de la sociedad civil que trabajan en este ámbito y algunas instituciones estatales. A su vez, se ha establecido –también en la lógica intersectorial– un Plan de Acción contra la Trata, liderado por el Ministerio del Interior. Sin embargo, ninguno de estos planes cuenta con presupuesto específico para las acciones acordadas, ni existe obligatoriedad hacia las distintas instituciones del Estado y sociedad civil en el cumplimiento de los compromisos adquiridos. Así, éstos dependen de la voluntad de las personas responsables de las mismas. Por este motivo, es compartido el llamado a que las altas autoridades de gobierno expresen y enfaticen el compromiso estatal con la protección de niñas/os y adolescentes de estas vulneraciones. 

En el ámbito de prevención y sensibilización –si bien son varias las iniciativa por informar y derribar los prejuicios que contribuyen a la responsabilización implícita de las propias víctimas de la vulneración– la escasez de presupuestos, falta de continuidad y de evaluaciones de impacto dificultan la posibilidad de medir avances que reflejen un cambio cultural en la materia. 

El número de denuncias tampoco resulta útil como indicador, considerando que el delito de la ESCNNA no está tipificado como tal sino que es asumido por distintos tipos penales que incluyen también tipos de violencia sexual con dinámicas muy diferentes a la de la explotación sexual. Se hace relevante revisar estos tipos penales y llegar a acuerdos entre los distintos actores involucrados en la temática acerca de si están facilitando, o no, una adecuada persecución y sanción de este delito. 

Existe consenso en la necesidad de fortalecer la protección de las niñas/os y adolescentes en los procesos judiciales. Esto es especialmente importante hacia aquellas niñas/os que han sufrido explotación sexual comercial, que no cuentan con un contexto protector y se ven expuestos a las amenazas y los prejuicios del medio. Existen iniciativas de ley para disminuir la victimización secundaria que aún no han sido tramitadas. Sin embargo, resolver la tensión entre la protección y el sistema de persecución y sanción es una tarea pendiente. Fortalecer la incorporación en los procesos de reparación del daño (judiciales, psicosociales, educativos) desde actitudes de escucha y de respeto, es fundamental, siendo la participación de niñas/os y adolescentes un área que aún debe reforzarse en nuestro país.

Actualmente hay 17 Proyectos de Intervención especializados en Explotación Sexual (PEE) en el país y cada uno atiende entre 30 y 65 niños, niñas y adolescentes. Estos programas tienen como objetivo que las víctimas de explotación sexual desarrollen las herramientas necesarias para no exponerse a conductas de riesgo y que la ESCNNA se interrumpa en sus vidas. Sin duda que la posibilidad de contar con proyectos especializados, que atienden a alrededor de 1.200 niños, niñas y adolescentes víctimas es un aporte importante al enfrentar esta vulneración. Sin embargo, la forma en que está concebido este sistema de atención presenta ciertas falencias que el Estado tiene que resolver con suma urgencia, en beneficio de los niños, niñas y adolescentes, como la precariedad en que se desenvuelven los equipos responsables de la reparación del daño y el deficiente funcionamiento de la red de apoyo. 

Para efectivamente avanzar en el enfrentamiento de la ESCNNA en nuestro país, es indispensable respaldar las acciones en una estructura institucional y legal que garantice una mirada integral y protectora. Asumir que esta problemática multicausal, debe ser abordada comprometidamente por todas las instituciones y organismos, estatales y no gubernamentales, por la sociedad en su conjunto, todas/os somos necesarios. Las niñas/os y adolescentes víctimas y sobrevivientes, que han sido permanentemente trasgredidos en sus derechos, lo requieren hoy. 

* ECPAT International, es una red mundial de organizaciones de la sociedad civil, que trabaja para poner fin a la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes (ESCNNA). Esto incluye la utilización en pornografía (incluyendo material en línea de abusos sexuales), la utilización en relaciones sexuales remuneradas, la trata con fines sexuales y el matrimonio a temprana edad, así como la ESCNNA en viajes y turismo. ECPAT tiene estatus consultivo en el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC).




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