BUSCADOR
Derechos de la Niñez: Participación y Multiculturalidad entre los Grandes Desafíos
Fuente: Pamela Sepúlveda R./ Agencia Foco Social
Fecha: 07 de agosto de 2014
David Órdenes, recién electo por sus pares para integrar el Consejo Nacional de la Infancia como representante de organizaciones de la sociedad civil, ve con buenos ojos el actual panorama para el reconocimiento y garantía de derechos de la niñez. En conversación con Agencia Foco Social reflexionó sobre el proceso electoral y explicó los desafíos de la nueva institucionalidad de niñez y adolescencia en Chile.

David Órdenes (Foto: PSR/ FocoSocial)

David Órdenes, se presentó a las elecciones como educador, con casi 35 años participando en los movimiento sociales y el proceso de co-construcción de políticas territoriales locales, nacionales e internacionales desde y con la niñez y Adolescencia.  Es director de Ong La Caleta e integra la Red de Ongs de Infancia y Juventud de Chile (ROIJ-Chile), es representante del Movimiento Movilizándonos y también vocero del Bloque por la Infancia, activas redes de organizaciones que demandan la existencia de una Ley de Protección Integral de Derechos para todos los Niños, Niñas y Adolescentes que viven en Chile.

¿Cuáles deberían ser los ejes de la Ley de Garantía de Derechos de la Niñez?

Nosotros estamos hablando de tres líneas fundamentales, que deberían trabajarse durante este periodo, que son tres elementos que son complementarios: uno, tiene que ver en este caso con una Ley de Garantía de Derechos que por supuesto valide en forma concreta interministerialmente, los derechos de la niñez que están desde la Convención Internacional de los Derechos de la Niñez. O sea, en este caso no solamente que aparezcan los derechos que aparecen en la Convención sino qué relación vinculante tienen esos derechos con cada uno de los ministerios en su aplicación especialmente territorial.

En segundo lugar, consideramos que realmente debe haber una institucionalidad que sea descentralizada, una institucionalidad que contemple realmente la universalidad en la aplicación de los derechos, que no sea solamente una institucionalidad pensada en la focalización de las vulneraciones, sino que realmente contemple un aterrizaje regional, un aterrizaje comunal, local, más allá de lo municipal; y que logre que las niñas y los niños vivencien de que los derechos llegaron a su territorio.

Y por último, un Defensor de la Niñez, que esté concretamente dentro de la autonomía y de los recursos necesarios desde el Estado para que no solamente esté mirado desde la perspectiva de la defensa de los derechos, sino que además también de las propuestas que se pueden hacer desde la base social respecto de la aplicación de la Convención.

¿Qué tenemos hoy?

Una Ley de Menores que realmente lo que hace es mirar a la niñez desde una perspectiva protectora, desde una perspectiva realmente sin actoría social, sin protagonismo. Por lo tanto, no le da la perspectiva política que debiera tener la niñez en la construcción de la vida democrática.

¿En la nueva institucionalidad desaparecería el SENAME?

Yo creo que sí. Lo que nosotros estamos planteando es que en esta nueva institucionalidad hay que dar un vuelco total de lo que debiera de ser la atención a los niños y niñas que están vulnerados en sus derechos en los distintos ámbitos. Entonces desde esa perspectiva tampoco debiera ser una perspectiva proteccionista, sino de garantía de derechos. Por lo tanto, esos niños y niñas que han tenido a lo mejor problemas de infracción de ley, que en determinado momento han sido vulnerados en distintos ámbitos, sean también reconocidos como actores sociales. Por lo tanto, tengan desde esta perspectiva una atención como corresponde. 

Y en ese sentido el SENAME como institucionalidad realmente no ha garantizado en el fondo un desarrollo, una propuesta que sea pensada a mediano largo plazo y por supuesto en una perspectiva de enfoque de derechos.

Claramente además está mirada desde una perspectiva del ministerio de justicia, la perspectiva del delito, de la seguridad nacional, la sanción y minimización de la actoría de la niñez. La ley que existe de menores claramente no puede continuar.

MULTICULTURALIDAD Y PARTICIPACIÓN

Hay temas en que aún no se ha avanzado lo suficiente, señala David Órdenes, que es importante incorporar la multiculturalidad, ya que en el proceso de discusión de la nueva ley no debe olvidarse tanto a la niñez de los pueblos originarios; como la gran cantidad de inmigrantes, cuyos niños y niñas también deben tener garantizados sus derechos.

“Y en este caso, sabemos que la niñez mapuche, especialmente en este período está siendo vulnerada, porque realmente está siendo intervenida en sus escuelas, en sus pasajes, en su vida cotidiana, en su forma de convivencia social. Y eso realmente pasa por en el reconocimiento de los pueblos como pueblos, con todas sus garantías de derechos; y donde están, concretamente incluidos los niños”, enfatizó Órdenes.

Junto a ello, hay otros temas como los mecanismos de la participación de la niñez, que deben profundizarse. Y la discusión del presupuesto que permitirá la ejecución de la nueva institucionalidad y cómo efectivamente se garantizan los derechos de la niñez territorialmente, es decir, en términos regionales y comunales, por ejemplo.

“Más allá de lo municipal, de manera que se garantice que esto no sufra como están sufriendo ahora las OPD, que están al servicio en el fondo de las alcaldías, cambian los alcaldes, cambian concretamente los funcionarios,  o en determinado momento incluso son instrumentalizadas para las políticas contingentes de cada uno de los alcaldes en determinados momentos en ciertos territorios”, explicó el representante de Movilizándonos. 

LA ELECCIÓN 

En las proceso electoral a través del sitio web del Consejo Nacional de la Infancia, además de David Órdenes, fue electa Alejandra Riveros, abogada de Aldeas Infantiles SOS. La elección contó con 12 candidatos y votaron 40 de las 41 instituciones habilitadas. 

Para Órdenes el proceso no fue del todo participativo. De alguna manera, sostiene que hay que comprender que también responde a un contexto de país en que la representación democrática aún es débil. Pero advierte que además hubo problemas en el sistema electrónico de inscripción, lo que pudo haber inhibido la participación de algunas instituciones; sin olvidar la desconfianza que pudieron tener otras.

“Hay una cierta incredulidad respecto del tema de la participación, porque claramente tenemos voz, por lo tanto alguna gente se retractó de votar, de inscribirse incluso, como organización. Creo que son pocas organizaciones para la gran cantidad de instituciones o fundaciones que existen en Chile respecto del tema de la Niñez”, concluyó el director de La Caleta

IMPORTANCIA DE ESTAR EN EL CONSEJO

Efectivamente, los dos representantes electos sólo tendrán derecho a voz en el Consejo Nacional de la Infancia, es decir, que están limitados a hacer sugerencias y formular propuestas. Sin embargo, es valorada la participación en esta instancia como un paso mínimo para poder posicionar y tener una representación de la diversidad de las organizaciones, pero sobre todo de la experiencia concreta en las temáticas de niñez y adolescencia.

“Le damos una importancia fundamental en términos del recorrido que hemos podido hacer colectivamente desde el 2008, por una Ley de Garantía de los Derechos de la Niñez; de lograr, de alguna manera, que la voz de la Red de Centros Comunitarios, la ROIJ (la Red de Infancia y Juventud de Chile), del movimiento Movilizándonos, que de alguna manera ha podido congregar a casi 400 organizaciones a nivel por lo menos de 6 regiones del país. Poder llevar la voz de este recorrido, de los aportes que se han co-construido durante estos años; y especialmente dar a conocer que la niñez, los jóvenes, los adolescentes han estado presentes en este proceso y tienen también una visión, una postura respecto a lo que debiera ser una ley que garantice sus derechos, especialmente desde la base social”, ilustró David Órdenes. 

No obstante, agregó sobre su elección como representante que “más que pensar que es un título, que es un honor, es un derecho garantizar que la sociedad civil participe, no solamente con voz, sino que participe plenamente vinculado a tomar decisiones respecto de lo que la niñez requiere en estos momentos en Chile”.

QUE NO SEA COMO CON PIÑERA

En el debate y construcción de la Ley de Garantía de Derechos de la Niñez y la Adolescencia que delineará la nueva institucionalidad, se desarrollarán diversos foros o consejos regionales, los que no deberían pasar a llevar las redes que ya existen. Es una de las contemplaciones operativas que David Órdenes plantea debe cuidar esta etapa, ya que se necesario  reconocer y respetar los trabajos y procesos que ya se desarrollan en diferentes regiones.

“Y en ese sentido hacemos un llamado a que reconozcan los procesos que ya se están dando y validen, en el fondo, las trayectorias de las regiones respecto del trabajo de niñez, porque participación en ese sentido ha habido mucho, hay experiencias territoriales, hay experiencias de participación de la niñez también”, enfatizó Órdenes.

Si bien las organizaciones de infancia valoran la creación y trabajo del Consejo Nacional de Infancia, plantean que uno de los desafíos es que el trabajo que se avance en conjunto con la sociedad civil sea validado y efectivamente se transforme en el nuevo cuerpo legal que garantice los derechos de la niñez en Chile.

“Y que no nos vaya a pasar lo que pasó con el Ministerio de Desarrollo Social en el gobierno de Piñera, que después de haber consensuado un proyecto de Ley de Derechos de la Niñez, no hicieron caso respecto a ese consenso y prometieron; y llevaron otro al Congreso”, expuso Órdenes.

Se espera que el proyecto de Ley esté listo el próximo año para su revisión en el Parlamento, pudiendo constituir uno de los principales anuncios de la próxima cuenta pública de la Presidenta Michelle Bachelet, en mayo de 2015.

MAS ALLÁ DE LA LEY

David Órdenes explica que como sociedad debemos trascender la Ley, que si bien es un importante primer paso que saldará una deuda histórica del Estado hacia la niñez, el siguiente está alojado en la responsabilidad de la sociedad civil por garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes y avanzar hacia una cultura de derechos.

“El segundo paso, que ya lo estamos dando, es que debe haber un movimiento de sociedad civil, desde las comunidades, todos como garantes de derechos: los adultos, las adultas, para que desde la Junta de Vecinos, desde el Club Deportivo, desde los centros culturales, desde las comunidades mismas generemos garantías de derechos, porque todos somos garantes de derechos, pero reconocemos que el primero es el Estado. Y es el Estado quien tiene que garantizar que realmente las familias cumplan también con ese derecho con todas las condiciones”, expresó el recién electo representante de la sociedad civil en el Consejo Nacional de Infancia.






Artículos Relacionados
25 de agosto de 2014
Durante cinco días Valparaíso se llenó de cine realizado para niños y niñas, pero también obras audio ...
29 de julio de 2014
Asimismo mediante otro proyecto de acuerdo, la Sala pidió al Ejecutivo ampliar el beneficio de la Ley de R ...
Opinión
Luis Cortés Olivares
Edmundo Crespo Pisano
Campañas
Colaboración
Organismos que nos Apoyan